lunes, 29 de agosto de 2011

NO ENRIQUECES... SÓLO CUECES...

Hay varias realidades vitales en cada uno de nosotros que os iremos desvelando a lo largo de los días, como ya lo venimos haciendo; mientras desperdiciáis vuestras existencias leyendo periódicos gratuitos, libros de Stieg Larsson con sus cerillas y gasolina o incluso viendo series que un colega ha condensado en DVD y os tragáis en maratones como si dicha compilación abusiva se fuese a autodestruir de un momento a otro si no seguís embutiéndoos capítulo tras capítulo con los ojos más abiertos que la mascota de unas olimpiadas...


La realidad de hoy es que QUEREMOS SER RICOS


Sí, no te sorprendas preguntándote ¿Cómo saben estos eso de mí?¿Qué más sabrán...?
Pues porque te conocemos, porque nos conocemos... Porque ya desde pequeños cuando jugábamos al monopoly, nos guardábamos los billetes, cuando vestíamos a la Barbie para ir a los Oscars, no le hacíamos un traje de repartidora de Páginas Amarillas, cuando en la boda de nuestros primos hacíamos que nos fumábamos un puro, lo llenábamos de babas o cuando nos pintábamos los labios cuando mamá no estaba en casa... (bueno, esto último no, es algo personal, lo siento...)


Pertenecemos a la generación del mass-media (vaaaale, lo he leído en la Muy Interesante) quiere decir, de la tele, internet, la super-pop, el cine comercial y las revistas del corazón... Hemos visto series como Dallas o Dinastía, enganchados a Santa Bárbara y ver como Idem cambiaba varias veces de actriz sin perjudicar al personaje, como la madre del Príncipe de Bell Air o la de Cosas de Casa... Hemos visto como se alzaban fortunas porque en universidades de Minnesota o Wisconsin adolescentes creaban Google, Myspace o Facebook con una calculadora científica enchufada a una super-nintendo... Hemos visto como con esas pintas los Backstreet Boys amasaban hembras y billetes sólo vendiendo posters... 


Películas como Asalto al tren del Dinero, Misión Imposible, James Bond, Oceans Ten, eleven, twelve, thirteen, fourteen... hace que queramos un pasamontañas o un smoking impermeable y muchos fajos de billetes nuevos sin marcar, o piedras que ni tan siquiera podemos disimular debajo de la ropa al salir del museo, incluso bonos del estado, propiedades...


Otro ejemplo que llena nuestras retinas de anhelo son los videoclips de negros... El hip-hop ha hecho mucho daño en la clase media, ver esas casas todo cristal y esos diamantes y oros metidos a remojo de jacuzzis o piscinazas de esas que vierten hacia el horizonte y tienen cascada y "cascadas" rodeados de bikinis también de oro, con los dientes de oro y brillantes y los pendientes arazos de oro y las cadenorras... y echándose por encima Möet Chandon, en coches y limusinas tapizadas de blanco... A ver... tampoco hay que confundir todo esto con el buen gusto... Volvamos al tema que nos atañe... QUEREMOS SER RICOS


Ya en lo patrio... Abrimos el HOLA... sí, mucha gente dice que sin querer, que bueno... que andaba por casa... que fue en la peluquería... MENTIRA! te lo has comprado cachoperr@... ¿con qué finalidad? con la de recortar mentalmente las caras y poner la tuya... En la revista te enseñan la casa del sultán de Brunei alfombra por alfombra, azulejo por azulejo... O la de Beatriz de Orleans, donde aparecen los protagonistas, por supuesto con vestidos que cuestan tu sueldo de un año, apoyados en dinteles o en sofás donde en cada manta se ha extinguido una especie animal... y hay tanto mármol, y tanta escultura y pintura que no te hace falta ya visitar los Museos Vaticanos...  Nos encantan también las bodas reales... Maravillarnos con los vestidos... ooohh... es de Fulanito de Tal... pero no vemos hacia ahí! vemos hacia las lámparas de araña que llevan en las cabezas y los cuellos... Todo lo que brilla, esas joyas, esas coronas... y suspiramos, incluso lubricamos un poco... Porque, quién no se ha parado en el escaparate de una joyería (Tous no vale, ni Unode50, Ni Bijoux Brigitte) y se dejó cegar por el brillo... mientras trabaja de cajera del Eroski por 450 euros al mes... diciendo como un mantra indio ¿tarjeta Tury...?


QUEREMOS SER RICOS...


Y tener una casa con porche, y jarrones chinos, irnos de vacaciones a hoteles con mani-pedi incluida, comprarnos cosas, da igual que cosas, pero comprarnos cosas y más cosas y tirar otras, y tener abrigos de piel aunque vivamos en Sevilla, y llevar diamantes y otras gemas, y tener servicio y una campanilla, y no planchar! OH my God! No planchar Hosanna... Aleluyah!!! No planchar... Y dos Afganos, que aunque se muera uno, comprarte otro... si si... y chimenea de adorno... y muuuuuuchos baños y piscinas... y comprarte cosas y más cosas... porque no importa... no importa nada... y comer cosas caras, muchas cosas de las que sólo venden en el supermercado del Corte Inglés.... y comer y comer y hacerte liposucciones y cirugías estéticas por aquí, por allí, y comprarte cremas de oro y de oxigeno y que te las unten otros... y comprar más cosas y más cosas aún... pero eso sí... educar a los hijos en la sobriedad de un colegio privado, con clases de golf y equitación e idiomas extranjeros... Educarlos para la vida "real"...


Sí... Queremos ser ricos delante de un plato de Duralex con Risketos, tragándonos Sexo en Nueva York 24 horas en Divinity  y con nuestra manta polar de IKEA que es tan pequeña que no llega para taparnos los pies...


Y soñamos con tener una Visa Platino... pero como sabemos que nunca estará en nuestras carteras... Nos aliviamos sabiendo que siempre tendremos PLATINO Y TÚ.

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