jueves, 8 de septiembre de 2011

DON'T TOUCH MY ABUELA!!!

Somos jóvenes, eso es una obviedad, cualquiera de los que nos leáis tengáis la edad que tengáis (a no ser que seáis Walt Disney congelado enganchado al blog y a facebook) sois jóvenes... Pero como rezan esos sloganes que tanto nos gustan como 'lo bueno sale bien...' o 'merci te doy las graaacias por ser así...'; no seremos jóvenes para toda la vida, amig@s no somos Cher, ni tan siquiera Ramoncín... Os desvelamos un nuevo secreto nos haremos viejos, más o menos verdes, pero nos haremos viejos y con esto nuestro tema de hoy LOS ABUELOS.

En primer lugar hay que diferenciar abuelO de abuelA, incluso muchos de nosotros tenemos bisabuelos, que eso farda mucho, ya sean en la aldea o los urbanos que molan mucho más y decoran un  montón y puedes presumir por ahí que eres una cuarta generación de alguien que de cuando en cuando no sabes si es la manta del sillón de cuero o es tu tatarabuela... Las diferencias son obvias y están claramente clasificadas por diferentes motivos y calidades... Los abuelos, aunque estén casados entre ellos, hace más de cincuenta años que se han olvidado de esto y cada uno anda a su puta bola y sin interferir en los quehaceres y entretenimientos completamente distintos de cada uno, a lo cual pensamos... ¿qué coño habrán visto el uno del otro para estar juntos si no son hindús y no tuvieron un matrimonio pactado...? o a lo mejor incluso lo son, cuando tu abuela se confunde la canela por el curry en el arroz con leche y nos damos cuenta de ¡¡te he pillado Shiva!! aunque hay otros que van a todas partes juntos, como las gemelas vietnamitas de Big Fish, impecablemente peinados y encoloniados de forma que sabes cuando los abuelos entran y salen...

Empezamos por las abuelas, sabemos de primera mano que no es lo mismo una abuela urbana que una rural... La urbana y más si es del centro, tiene un piso de puta madre, aunque se caigan a cachos los artesonados... Nuestros tíos en cada cena de navidad tienen en mente ya como tirar tabiques y poner televisiones de plasma en el momento que fenezca, incluso las cuñadas ya se van repartiendo las pertenencias de manera más o menos discreta con frases entrelíneas como ¡Conchita, cooooooomo me gusta la vajilla y la cristaleríiiia y todo lo de alpaca... ¿se lo dejarás a tu hijo nooo? con los ojos fuera de las órbitas mirando el filo de oro! o las más arriesgadas asaltan el armario y el joyero directamente como quien entra hacia Crónicas de Narnia y se topa con 15 abrigos de pieles...

Eso sí, también existe otra tipología de abuela urbana... La chacha... La que mientras toda la familia se toca los cojones, parece que tiene que pagar el alquiler sirviendo como ya hacía a los 12 años a cambio de unas 'perras' cocinando, limpiando, haciendo la colada y las camas... Que la abuela tiene ochenta y cinco años, pero está como una rosa (nuestros padres se consuelan y le corresponden llevándola al ambulatorio, acompañándola a todo tipo de tanatorios, incluso no dejándola abandonada en una gasolinera...) Es lo que denominamos abuela todoterreno, la que se sirve por sí misma, a la que no hay que ponerle pañales ni está encamada como Hable con Ella, y que con un poco de Sálvame, Amar en tiempos revueltos y Bandolera la mujer vive tranquila, sin pensar en rotar por las casas de los hijos (otra cosa muy común) y que te cuida a los niños cuando te quieres ir a un local de intercambio de parejas o ponerte hasta las tetas con tus amigos que también tienen abuela en casa, y sobre todo que no supone un gasto familiar el tenerla metida en un asilo con sus obligadas visitas de "vamos a ver a la abuela y a su sonda y a su parálisis facial..."

Una abuela siempre llevará una pañuelo abugurruñado metido en el puño de la chaqueta, siempre dará besos de esos que dejan un poco de baba, siempre usará una colonia, que aunque fresca, no mitigará el olor a abuela, siempre nos meterá billetes en las manos con una contorsión de croupier del casino de Torrelodones para que nuestros padres no se den cuenta, siempre te dirá que vas mal vestido, mal peinado, que te ha crecido (porque las abuelas se meten en el baño como si tal cosa, porque para eso te han criado...) y dirán mil veces que por qué no has estudiado Derecho y empresas... Una abuela siempre hará una y única tarta, sólo un tipo por abuela, porque va en el piloto automático abueril... conservará la ropa año tras año, por eso siempre se nos hace una cara conocida, y la misma montura de gafas y los mismos pendientes de perla con cierre omega, pelo de rulo, sumado a su traje de chaqueta para cuando la sacamos fuera de casa... y lo más importante, una abuela siempre tendrá juanetes...

Estamos hablando de abuelas normales, sabemos que también existen las abuelas Lucía Bosé, que son más modernas que nosotros y llevan i-pod, fueron hippies, llevan el pelo teñido plastidecor, incluso largo por media espalda, que tanto se enfundan unos leggings como se ponen bolsos blancos, abuelas comunistas, abuelas que fuman, con pendientes de plástico, adictas al chino, al super chino y al megachino... incluso abuelas con novio... las hay que incluso saben 'liar'... Dioooooooos!!!

Las otras abuelas son las de la aldea, de esas de las que casi no nos acordamos y que su casa huele a la catedral de Burgos, son amantes de la horticultura y la ganadería a mayor o menor escala, y siempre nos endosan todo tipos de productos, suyos y del vecindario, los llamados "de casa" como si fuesen un arancel medieval para que volvamos a visitarla y no la dejemos morir sola... Por supuesto éstas visten de oscuro, y llevan una ropa interior que es como el acorazado Potemkin que nos clava al abrazarla y deja más babas aún que la abuela urbana al darte besos...

El caso de los abuelos es diferente, una de dos, o son como el de Werther's Original y es un abuelo de los de rodilla banqueta, o son los abuelos que se leen y se creen los periódicos gratuitos, bajan al banco con sus amigos... por supuesto nos pasean al perro... llevan esas gorrillas y zapatillas de abuelo... y siempre mean por fuera... arreglan todo tipo de desperfectos de la casa, roncan en la siesta, controlan obras civiles incluso con casco desde dentro con plano en mano, y nos cuentan unas batallas para no dormir cuando estamos hablando por Skype con nuestro ligue de Indonesia, incluso se nos plantan delante de la web cam y saludan... Los hay que juegan a la petanca, incluso van a centros sociales a hacer actividades diversas (siempre nos han inquietado los ambientadores de centros sociales, asilos, hospitales, stradivarius... lo hacen para que entremos o para que salgamos??)... De todos modos nos encantan, eso nos enseñó Heidi, a amar...

En fin, amamos a nuestros abuelos, porque sabemos que si nuestro abuelo se casó con nuestra abuela, nuestra tía con nuestro tío y nuestro padre con nuestra madre, algo de Infanta Elena tendremos en nuestros cuerpos...

Seguimos pensando en las cenas de navidad y en lo que nos habrá dejado nuestra abuela en herencia... ¿Quizá su maravillosa pulsera de PLATINO Y TÚ?

2 comentarios:

  1. "Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena." Ingrid Bergman

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